Una oración energizante que te ayuda a empezar el día con la certeza de que Dios tiene el control de todo. Este video invita a entregar cada actividad, encuentro y desafío a las manos del Señor. Es perfecta para quienes desean vivir en paz, confiando en la dirección divina y en su amor constante desde la primera luz del día.
Cada mañana es un regalo nuevo de Dios. Antes de revisar el celular, de pensar en los pendientes o de dejarnos llevar por la prisa, podemos detenernos un momento y decirle al Señor: toma el control de mi día. Esta oración de la mañana te ayuda a empezar con paz, entregando a Dios tus planes, tus preocupaciones y a las personas que amas.
Oración: Dios, toma el control de mi mañana
Señor, gracias por este nuevo día y por el aliento de vida que hoy me regalas.
Antes de empezar, pongo en Tus manos todo lo que soy y todo lo que tengo.
Toma el control de mi mañana. Guía mis pasos, mis palabras y mis decisiones.
Donde haya prisa, dame calma; donde haya miedo, dame confianza; donde haya cansancio, dame Tu fuerza.
Te encomiendo mi trabajo, mis estudios y cada tarea que hoy debo cumplir.
Te encomiendo a mi familia: cúbrela con Tu protección y guárdala de todo mal.
Te encomiendo las personas con las que me encontraré: que vean en mí un reflejo de Tu amor.
Si hoy llegan dificultades, recuérdame que no camino solo.
Si hoy llegan alegrías, que sepa darte gracias.
Espíritu Santo, llena de energía mi corazón para servir con alegría.
Virgen María, Madre nuestra, acompáñame durante toda la jornada.
Hoy decido confiar en Ti. Todo lo que haga, lo hago para Tu gloria.
Amén.
Reflexión: la mañana le pertenece a Dios
La Biblia nos invita a comenzar el día en la presencia del Señor. El salmista dice: “Señor, de mañana escuchas mi voz” (Sal 5,4), y el libro de las Lamentaciones nos recuerda que las misericordias de Dios se renuevan cada mañana (Lam 3,22-23).
Encomendar el día a Dios no significa quedarnos quietos esperando que todo se resuelva. Significa trabajar con empeño, pero con el corazón tranquilo, sabiendo que Él va delante de nosotros. Como dice el libro de los Proverbios: “Encomienda al Señor tus obras, y tus proyectos se cumplirán” (Prov 16,3).
Cuando le damos a Dios los primeros minutos del día, el resto de la jornada cambia: las preocupaciones pesan menos y aprendemos a ver Su mano en los pequeños detalles.
¿Cuándo rezar esta oración?
- Al despertar, antes de mirar el celular o comenzar cualquier actividad.
- Antes de salir de casa rumbo al trabajo, la universidad o el colegio.
- En días de mucha presión, cuando sientes que tienes demasiadas cosas por resolver.
- Cuando comienzas algo nuevo: un empleo, un proyecto o una etapa de tu vida.
- En familia, rezándola junto a tus hijos antes de que salgan al colegio.
Puedes rezarla junto con el video de esta página o en silencio. Si te hizo bien, compártela con alguien que necesite empezar su día con esperanza.








